Aviturismo

Si nos referimos exclusivamente a los datos numéricos, a las estadísticas, debemos decir que Ecuador ocupa el cuarto lugar a escala mundial en cuanto al número de especies de aves presentes en su territorio; en esta materia nos superan Colombia, Perú y Brasil, países vecinos cuyas extensiones son considerablemente mayores a la nuestra. Ecuador, pequeña nación andina ubicada sobre la línea equinoccial, país de montañas en latitudes tropicales, tiene razones más que suficientes para ser considerado el país de las aves.

Si se hace una relación entre el número de especies de aves presentes y extensión territorial, el Ecuador es el país “Campeón Mundial de aves”. Las 1659 especies registradas en sus 256.370 Km2 así los determinan. En Ecuador está presente cerca del 17% del total mundial de aves. Nuestro país es, sin duda, potencia mundial en el aviturismo.

El aviturismo está considerado en Estados Unidos y en Europa como actividad al aire libre de más rápido crecimiento; millones de personas la practican y en torno a ella se ha desarrollado un mercado de gran potencial, dentro del cual Ecuador se proyecta como uno de los destinos más importantes en el mundo para los aficionados a la observación de las aves.

Pichincha, Napo y Orellana una región privilegiada para observar aves: Si un observador de aves tuviera que escoger una sección del país para recorrerla en busca de obtener los mejores resultados posibles, la alternativa la hallaría en el corredor conformado por las provincias de Pichincha, Napo y Orellana. Un recorrido por estas tres provincias pone a su alcance paisajes, ecosistemas y hábitats diversos que incluyen las selvas tropicales del Chocó al occidente de los Andes, la gran foresta amazónica con sus bosques inundados y de la tierra firme al oriente; las estribaciones montañosas a ambos lados de la cordillera, escarpada orografía cubierta del misterioso manto vegetal del bosque nublado; la región interandina con sus valles húmedos y secos y, finalmente, las altas tierras andinas, el páramo.

La diversidad de paisajes, de ecosistemas y hábitats, que en esta sección del país se seducen, convierten a la experiencia de recorrerla en una aventura inolvidable; las distancias son cortas y los contrastes extremos, como se puede advertir tan solo por citar un ejemplo, en el breve trayecto de poco más de 30 km. de carretera entre San Antonio y Nanegalito en la provincia de Pichincha. Allí en no más de 30 minutos de recorrido, uno se maravilla con las transiciones del paisaje que pasa desde la aridez marcada en las colinas que rodean a la Mitad del Mundo, cruza una franja de bosque montano a menudo cubierta por un manto de neblina, hasta abrirse a la exuberancia del subtrópico, cuya cobertura vegetal se adorna con una nutrida explosión de bromelias y orquídeas. En este lugar, en medio de esa mixtura de vegetación y niebla, las aves parecen haber hallado su propio paraiso.

Campeones mundiales en observación de aves: Mindo en Pichincha y Consagna en Napo, figuran como verdaderas “mecas” para los observadores de aves, pues ambas localidades han obtenido el primer lugar en los conteos navideños de aves a escala mundial, realizado en los años recientes. Este evento, que busca llamar la atención sobre el compromiso de conservar las aves y sus hábitats en sitios destacados del planeta, se propone premiar al equipo de observadores que mayor cantidad de especies logra anotar en una observación desarrollada durante un día. Mindo y Consagna han sido proclamados campeones.

Muchas aves para ver y muchos sitios para buscarlas: Las provincias de Pichincha, Napo y Orellana ofrecen diversas especies, únicas, para el observador de aves.

Pichincha:

  • Mashpi
  • Pachijal
  • Milpe
  • Mindo
  • Maquipucuna
  • Tandayapa
  • Yanacocha
  • Antisanilla

Napo:

  • Papallacta
  • Guango
  • Consagna
  • Narupa
  • Sumaco

Orellana:

  • Parque Nacional Yasuní